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jueves, 20 de diciembre de 2012

El “MEXIJANO”: El Corrupto Cerebro del Mexicano. El Municipio de Bahía de Banderas: Uno de los muchos casos emblemáticos en el país.



Intelectuales han analizado y reflexionado sobre la mexicanidad con tal de buscar la cuadratura de su personalidad.
El escritor y politólogo Agustín Basave (Ciudad de México, 1958) se une a esta intención con su libro Mexicanidad y Esquizofrenia (Océano), en la que Basave acuña el término de “mexijano” en alusión a Jano, el dios romano de la dualidad y famoso por tener dos caras (1).

"Para el mexicano es irracional cumplir la ley, lo racional es violarla o evadirla. Creamos una mentalidad y una forma de pensar que nos lleva a usar nuestra creatividad para evadir la ley. Lo que no nos damos cuenta es que la suma de racionalidades da como resultado una irracionalidad colectiva".  
 


















Doctor Agustín Basave, catedrático de la Universidad Iberoamericana y escritor del libro Mexicanidad y Esquizofrenia.

El también articulista del periódico El Universal, sigue la tradición analítica que inició el Laberinto de la Soledad del premio Nobel, Octavio Paz, así como el sociólogo Roger Bartra y descifra que el cerebro del mexicano está dividido en dos partes respecto al fenómeno de la corrupción o como él lo llama, la dicotomía malévola en nuestro cerebro. "En una parte almacenamos los códigos de ética, lo que se debe hacer, sabemos distinguir el bien y el mal. Pero al final, en este sector de nuestro cerebro hay una etiqueta que dice Inoperante. Y en letras pequeñas dice, apréndetelo, pero no lo apliques en la vida porque te va a ir mal. En la otra parte del cerebro almacenamos dos frases sacramentales: El que no tranza no avanza y el gandaya no batalla, esta sección sí tiene una leyenda de aplícalas", comenta el politólogo.


 



















Debido a que violar la ley es rentable, resulta más admirable que un mexicano sea honesto a que un europeo o un norteamericano. "Ellos van con la corriente, los mexicanos honestos nadan contra la corriente porque todo apunta que sean corruptos", señala. Para el maestro por la Universidad de Oxford no es cuestión meramente cultural, ni es que esté en nuestro ADN, por eso hay que recordar varios elementos que dan cuerpo a la enfermedad.                

Primero, se heredó de España un diseño legislativo alejado de la realidad, en donde la Corona normaba cada elemento que ocurría en las colonias. Sin embargo, muchas de esas normas no se podían cumplir. "Algunas de las leyes que llegaban a la Nueva España venía firmado al final un Acátese pero no se cumpla, por la misma incoherencia de la ley", explica Agustín Basave.

Hay otro problema que generó la norma equivocada de la Conquista. Es el principio de basar las normas de convivencia social en la desconfianza a todos y a todo. "Por qué las leyes en Europa son menos burocráticas que en México, porque allá parten del concepto de confianza, confianza en los ciudadanos y en la sociedad". Así, producto de las normas incumplibles, la corrupción comienza a construirse como maniobras para flexibilizar las leyes.























Por eso, el siguiente elemento de la corrupción es la inercia cultural donde se crean acciones aprendidas para sobrevivir en una sociedad sin normas claras. Cuando no se cumplen las leyes se vive en la simulación. Agustín Basave explica a detalle que vivimos el siglo XX en la simulación y en la aceptación de que vivimos violando la ley y la Constitución. En la Carta Magna previa a la reforma de 1992 se estipulaba que las manifestaciones de culto externo eran anticonstitucionales. Entonces habría que haber metido a la cárcel a todos los que iban el 12 de diciembre a festejar a la Virgen de Guadalupe. Después, la educación en México, pública y gratuita debía ser laica. Hay miles de escuelas que violan la constitución y los hijos de los presidentes van a escuelas anticonstitucionales.
 
Para el académico el primer paso es crear una nueva Constitución que se pueda cumplir a cabalidad, con normas cercanas a la realidad. Que los fardos normativos sean descargados en Leyes Orgánicas Constitucionales, un escalón entre la Constitución y los Códigos. Así se tendría una constitución sencilla, cumplible y donde se puedan exigir los derechos sociales.

Además, se debe dejar de subir a rango constitucional los derechos  para no fomentar que no se cumpla la Constitución porque las grandes inequidades sociales siguen sin importar que esté en la Carta Magna. Agustín Basave ironiza que en México elevamos a rango constitucional todos los derechos porque no nos cuesta nada, el derecho a la alimentación, a la salud, a la vivienda digna, "nos falta el derecho a la felicidad pero lo agregamos mañana por unanimidad" declara.

En su investigación para escribir Mexicanidad y Esquizofrenia, el especialista concluye no hay ninguna circunstancia geográfica para que seamos un país tercermundista. "Somos los mexicanos los que hemos echado a perder este país, ha sido la corrupción que hemos creado lo que ha terminado con el país", síndrome de falta de pertenencia.

La falta de identidad, la pobreza y el ambiente de corrupción que se vive en todo el país están ligados. Lo que sufre el país es lo que él catedrático Agustín Basave ve como el síndrome de inpertenencia, que es el sentir que no se pertenece al lugar donde se radica. "Si una persona no siente que el espacio público es suyo sencillamente lo puede destruir y corromperlo. Nada motivará su compromiso", reseña.


 









Del otro lado, está la cuestión arraigada de los piratas, pues cuando el espacio público no es reclamado por nadie, la gente se apropia de él como venga en gana, así se crean grandes disparidades y conflictos sobre las pertenencias. El fenómeno que impide la creación de una identidad es la desigualdad social, cuando unos pocos tienen mucho y muchos tienen casi nada. Eso incrementa la problemática. "El resultado final es la corrupción y la incapacidad de la sociedad para luchar contra ella por estar tan desunida", asegura.

Agustín Basave señala que hay un paralelismo en el estado con lo que ocurrió en la Nueva España. En la Nueva España nadie se sentía en casa. Por un lado estaban los indios que fueron descastados y eran extraños en su propia tierra. Después, los españoles alejados de su tierra, en su mayoría forajidos, y por último, los criollos que no eran reconocidos ni podían tener títulos. "Esta tierra de nadie, sin identidad entre sus habitantes y con tantas disparidades sociales, provocó que se plantara el germen de la corrupción".

El caso del Municipio de BAHÍA DE BANDERAS: Uno de los miles de casos emblemáticos en el país. 
El Municipio de BAHÍA DE BANDERAS es uno de los 20 municipios en que se subdivide el estado de NAYARIT, México. Su cabecera es Valle de Banderas. Recibe su nombre de la Bahía de Banderas que baña la costa sur del municipio y se encuentra dividida políticamente entre los estados de Jalisco y de NAYARIT, y en la cual desemboca el Río Ameca.
Con su breve historia como entidad municipal y con sus ahora 9 presidentes municipales, Bahía de Banderas se presenta como uno de los miles de casos emblemáticos de corrupción, tráfico de influencias, transas, violaciones a la ley y enriquecimiento ilícito.
Impune, como en casi todo el país. La corrupción esta frecuentemente inducidos por los gobernadores de los estados, muchas veces en colusión con autoridades federales y paraestatales. Siempre fielmente ejecutadas por los alcaldes, también por su propia cuenta o su propio interés. Guiada por el ácido nucleico (ADN) en sus cerebros que contiene las instrucciones genéticas para ejercer su comportamiento corruptivo. Sentiéndose en su derecho de actuar así y sin tener remordimientos de conciencia, ni en lo más mínimo.
Es curioso que los más corruptos hagan un esfuerzo especial por aparecer como los más correctos y transparentes: Es casi un fiel indicador de corrupción (2) (3).








NOTAS:

(1) Artículo de Juan Manuel Coronel en la REVISTA “Luces del Siglo” sobre el libro de Agustín Basave “El Corrupto Cerebro del Mexicano”: http://www.lucesdelsiglo.mx/dpolitica/1746-el-corrupto-cerebro-del-mexicano-los-mexicanos-honestos-nadan-contra-la-corriente-bazabe

Agustín Basave es Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford. Su libro más reciente es Mexicanidad y Esquizofrenia (Océano, 2010). Actualmente es Director de Posgrado de la Universidad Iberoamericana.                                                     
Qué piensa el mexicano?  Intelectuales han analizado y reflexionado sobre la mexicanidad con tal de buscar la cuadratura de su personalidad. El escritor y politólogo Agustín Basave (Ciudad de México, 1958) se une a esta intención con su libro Mexicanidad y Esquizofrenia (Océano), en la que Basave acuña el término de “mexijano” en alusión a Jano, el dios romano de la dualidad y famoso por tener dos caras.
La insostenible dualidad del ser http://estepais.com/site/?p=32235

(3) EL “greenwash” del Alcalde de Bahía de Banderas, NAYARIT: http://rivieranayaritone.blogspot.mx/2012/09/el-greenwash-del-alcalde-de-bahia-de_12.html

2 comentarios:

  1. En México, los juristas crean leyes para defender al ciudadano, a los ecosistemas, los derechos del menor, de la mujer, pero la aplicación de las mismas dependerán de la rentabilidad de quien ostente el poder o de cuánto pueden venderse los artículos de la Ley a quebrantar. Los políticos, eso venden o como dice Rosie Carrandi, son violadores de viejitas, refiréndose a las Leyes que ya están "viejas".
    Yo tengo un pensamiento: A los sacerdotes no les creas nada, a tus padres... la mitad; a los médicos, más te vale escuchar una segunda o tercera opinión; y a los políticos, sí, a ellos hay que creerles todo, absolutamente todo, exactamente al revés.
    O ésta: Todos los políticos son corruptos, hasta que no demuestran lo contrario. Lamentablemente, ninguno tiene intención de no demostrarlo.
    Javier Fabris

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  2. COMENTARIO de Iván Jaime Favela:
    Absolutamente ningún mexicano es igual a otro, este señor Basave hace afirmaciones muy lineales y discriminatorias, entre un pandillero de la Bondojo y un habitante de cualquier sierra del país, por ejemplo, la del norte de Oaxaca existe un mar de diferencia y ambos son mexicanos. No existe un mexicano, sino millones perfectamente diferenciados.

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