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domingo, 2 de enero de 2022

¿Tú y yo podemos frenar el CAMBIO CLIMÁTICO… o necesitamos a alguien más?

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No todos somos igual de culpables de la destrucción del planeta.

Hay que identificar a los grandes culpables.

Mientras el sistema de producción de mercado necesita producir y destruir constantemente, se le echa la culpa al ciudadano y se le responsabiliza del futuro del planeta.

“Criminal”: El consumo excesivo de los ricos.

La tendencia es que los más pobres siguen bajando sus emisiones y los ricos subiéndolas, incluso dentro de los países ricos.

SIN EMBARGO, sin que nosotros dejemos usar coches, comamos la menos carne posible, cuidemos el agua o evitamos el uso de plásticos, etc, etc, …perdemos la autoridad moral para criticar a los superricos y solicitar a nuestros gobiernos reducir el gasto militar.

Tenemos que seguir contribuyendo con nuestro granito de arena.

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En estos tiempos de sensibilización medioambiental, lucha contra el cambio climático, reducción de gases invernadero y desarrollo sostenible parece que hay un discurso unánime destinado a concienciarnos de que abandonemos los coches que funcionan con diésel o gasolina y nos compremos uno eléctrico, que consumamos la menor carne posible y mejor todavía si la abandonamos, que ahorremos energía al máximo, por ejemplo en calefacción o aire acondicionado, que no usemos plásticos; que no viajemos en avión y que separemos para reciclar todos nuestros residuos: orgánicos, vidrio, pilas, envases, papel …

El discurso incluye argumentos del tipo

-         «todos somos responsables del deterioro del planeta»,

-         «en nuestra mano está frenar el calentamiento global» o

-         «tú puedes salvar el planeta».

Nos pone a todos al mismo nivel o, dicho de otro modo, disuelve a los grandes responsables en el compromiso de cada uno de nosotros.

Es evidente que ese planteamiento no diferencia responsabilidades. Y mucho más, apela a nuestro comportamiento como una obligación de la que no nos podemos desentender.

¿Somos todos igual de responsables?

En Francia el Gobierno, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono, aprobó la supresión de los vuelos internos de las rutas que puedan cubrirse en tren en un periodo inferior a las dos horas y media.


Se trata de una medida razonable, pero también hay que recordar que, desigualdades globales en vuelos, en Estados Unidos, solo el 12% de las personas realiza el 66% de los vuelos que se producen; en Francia, el 2% de las personas toma la mitad de los vuelos. En China, el 5% de los hogares coge el 40% de los vuelos del país. En la India, solo el 1% toma el 45% de los vuelos.  

Según la misma investigación, las aerolíneas emitieron en ese año mil millones de toneladas de CO2 y se beneficiaron de un subsidio de 84 mil millones de euros al no pagar por el daño climático que causaron.



De modo que parece que no somos todos igual de responsables en este tema.

Los SUPERRICOS.

Una investigación bajo el nombre Medición del Impacto Ecológico de los Ricos (1): consumo excesivo, desorganización ecológica, crímenes verdes y justicia, documentó el papel de los hábitos de consumo de los ricos en la desestabilización del clima. Examinaron la huella ecológica que generaban los «commodities de lujo», concretamente los superyates, las superviviendas, los vehículos de lujo y los jets privados.

Según el estudio, «tomados en conjunto, la construcción y el uso de estos artículos en los Estados Unidos por sí solos probablemente crearán una huella de CO2 que supere a las de naciones enteras». Los analistas llegaron a la conclusión de que cuando una persona tiene mucho más dinero del que necesita para vivir, «adquirir propiedades y consumir en exceso se convierte en señales de distinción y, para obtener esas señales, la clase ociosa debe consumir».

Es por ello, que los investigadores no dudan en calificar el consumo excesivo de los ricos como «criminal» en términos de daño ecológico.

SUPERYATES, SUPERCASAS.













Las superyates y supercasas de los multimillonarios son devastadoras para el medio ambiente. El promedio de metros cuadrados de estas casas supera los 3.700, y su precio medio es de poco menos de 28 millones de dólares.

No se ha podido calcular la huella ecológica completa de dichas viviendas, pero solo en madera dedujeron que si una casa media requiere la recolección de 20 árboles, una super casa requiere 380 árboles. En los estudios medioambientales se define el concepto “secuestro de carbono” a la capacidad de los bosques y la vegetación para absorber el carbono presente en la atmósfera e incorporarlo a través de la fotosíntesis a la masa vegetal. Cuando los humanos eliminamos árboles estamos restando parte de ese secuestro de carbono positivo para el medioambiente. Pues bien, el estudio anteriormente citado establece en 34 toneladas la pérdida de secuestro de carbono que provoca una casa promedio, mientras que el casoplón de un rico supone una pérdida de secuestro de carbono de 645 toneladas.

AVIONES PRIVADOS.

Tenemos también los aviones privados. Según el estudio, solo en Estados Unidos hay registrados unos 15.000 y operan un total de 17 millones de horas al año. Con un consumo de 1.300 litros de combustible por hora, hagan cuentas. Los usuarios individuales de aviones privados pueden ser responsables de la emisión de hasta 7.500 toneladas de CO2 por año.

Según la investigación, toda la nación de Burundi produce menos de la mitad de las emisiones de carbono que la élite de los Estados Unidos solo con sus aviones privados, por no hablar de sus autos de lujo, sus supercasas y sus superyates.

Las Fuerzas Militares de los Estados Unidos.

Pero sigamos buscando responsables del deterioro del planeta diferentes de los ciudadanos de la calle. Un estudio de la The Royal Geographical Society y recogido por el Portal australiano de la Comunidad Académica e Investigadora “The Conversation” calculó la huella de carbono que dejan las fuerzas militares de los Estados Unidos.

Llegaron a la conclusión que «son uno de los mayores contaminantes de la historia, ya que consumen más combustibles líquidos y emiten más gases de efecto invernadero que la mayoría de los países de tamaño medio». Si fueran un país, solo su consumo de combustible las situaría por encima del consumo de 140 países del mundo.

Gasto militar mundial.

Sin duda, la opción no es que los ejércitos se hagan ecológicos, sino que disminuyan. Al igual que la fabricación de armas. De acuerdo a los nuevos datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (conocido como SIPRI por sus siglas en inglés), el gasto militar mundial en 2020 alcanzó los 1,98 billones de dólares. EEUU está en el primer lugar del ranking, con un presupuesto de 778.000 millones de dólares, mientras que la Unión Europea en su conjunto gastó 232.000 millones de dólares. Es evidente que si se quiere reducir las emisiones de CO2 y actuar sobre el futuro del planeta esta industria es más importante que lo que hacen muchos ciudadanos.

Mientras el sistema de producción capitalista produce y destrue constantemente, se le echa la culpa al ciudadano y se le responsabiliza del futuro del planeta.

Lo que es indiscutible es que las culpabilidades sobre el deterioro del planeta son muy dispares. Según estudio de Oxfam y el Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo del pasado año, el 1% más rico de la población mundial ha sido responsable de más del doble de la contaminación por carbono que la mitad más pobre de la humanidad, conformada por 3.100 millones de personas.

Y la tendencia es que los más pobres siguen bajando sus emisiones y los ricos subiéndolas, incluso dentro de los países ricos.

Sin duda es bueno que nos sensibilicemos con la necesidad de poner freno al calentamiento global y a la destrucción del medioambiente y que tomemos medidas en nuestra vida cotidiana; pero que no nos engañen diciendo que la salvación del planeta es responsabilidad de todos y que en nuestra mano está el futuro del ecosistema. Insistir en que algunos son mucho más responsables que la gran mayoría de la ciudadanía no tiene como objeto justificar que nos desentendamos del problema, al contrario, la intención es identificar a los culpables y que exijamos que se tomen medidas contra su impunidad y crimen medioambiental.

Sin que nosotros dejemos usar coches, comamos la menos carne posible, cuidemos el agua o evitamos el uso de plásticos, etc, etc, …perdemos la autoridad moral para criticar a los superricos y solicitar a nuestros gobiernos reducir el gasto militar.

Tenemos que seguir contribuyendo con nuestro granito de arena.

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NOTAS:

(1) Medición del Impacto Ecológico de los Ricos: https://www.climatica.lamarea.com/los-crimenes-contra-la-naturaleza-de-la-gente-rica/

(2) The Royal Geographical Society: https://www.britannica.com/topic/economic-system/Criticisms-of-capitalism#ref61126

(3) “The Conversation”: https://theconversation.com/private-planes-mansions-and-superyachts-what-gives-billionaires-like-musk-and-abramovich-such-a-massive-carbon-footprint-152514

https://theconversation.com/medio-ambiente-2021-decisiones-lentas-frente-a-un-cambio-climatico-que-se-acelera-174218

(4) OXFAM: https://www.oxfam.org/en/what-we-do/issues/food-climate-and-natural-resources

(5) Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo.  Impacto ambiental del desarrollo económico: https://www.portalces.org/biblioteca/impacto-ambiental-del-desarrollo-economico

(6) Fuente: POR QUÉ ES MENTIRA QUE USTED ESTÁ DESTRUYENDO EL PLANETA Y PUEDE/ SALVARLO / Pascual Serrano:https://elciervoherido.wordpress.com/2021/07/04/por-que-es-mentira-que-usted-esta-destruyendo-el-planeta-y-puede-salvarlo-pascual-serrano/

  

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